En el marco del décimo aniversario del establecimiento «El Guayacán», la localidad cordobesa de Laboulaye se convirtió en el escenario del encuentro VISIÓN PAÍS, un espacio de convergencia donde la economía, la innovación tecnológica y la agricultura regenerativa se fusionaron para delinear los desafíos y oportunidades del sector agropecuario argentino. La cita reunió a referentes del ámbito productivo y empresarial, destacándose la presencia de Ignacio Cesanelli, Gerente de Desarrollo de Neova, quien presentó las claves de una revolución silenciosa impulsada por los bioestimulantes.
Neova: Un gigante estatal finlandés con raíces milenarias
Fundada en 1940, Neova es una empresa perteneciente al Estado finlandés que ha sabido posicionar a la turba como su materia prima estrella. Con presencia en más de 100 países y una facturación anual cercana a los 500 millones de dólares, la compañía cuenta con 14 plantas de producción y 70.000 hectáreas de turberas asignadas. Cesanelli explicó que «la turba se da principalmente en países nórdicos, y Finlandia es el país con mayor superficie, abarcando más de 9 millones de hectáreas, lo que representa un tercio de su territorio».
Sin embargo, el especialista fue enfático en destacar el compromiso ambiental de la firma. «Solo el 0,5% de esas turberas están en producción. La obtención de la certificación medioambiental para operar lleva entre dos y tres años, y se debe presentar un plan de gestión y post-uso para asegurar que el ecosistema vuelva a su estado original», detalló Cesanelli, haciendo hincapié en el certificado RPP (Turba Producida Responsablemente).
Bioestimulantes vs. Fertilizantes: La clave de la eficiencia
Uno de los aportes más valiosos de la disertación fue la diferenciación conceptual entre bioestimulantes y fertilizantes foliares. Según Cesanelli, «un fertilizante aporta nutrientes; un bioestimulante mejora los procesos fisiológicos para que la planta sea más eficiente en el uso de esos nutrientes».
El extracto de turba, 100% natural, contiene más de 309 moléculas identificadas, incluyendo ácidos orgánicos, vitaminas y carbohidratos. En ensayos realizados en 25 cultivos diferentes y validados por universidades, se ha registrado un incremento promedio del 10% en el rendimiento, acompañado de un notable desarrollo del sistema radicular y una mayor actividad enzimática relacionada con la tolerancia a estrés y la absorción de fósforo.
El contexto de la Agricultura Regenerativa y el mercado local
La charla de Cesanelli resonó con fuerza en el eje de la agricultura regenerativa, un modelo que busca no solo producir alimentos, sino también restaurar la salud de los suelos. El mercado global de bioestimulantes, que ya ronda los 5 mil millones de dólares con un crecimiento anual del 10%, encuentra en Latinoamérica su zona de mayor expansión.
Brasil, con un mercado que supera los 680 millones de dólares, es el segundo más grande del mundo. En este contexto, Argentina se erige como un territorio de altas expectativas. Cesanelli adelantó que la compañía ya trabaja en el país con un porfolio que incluye productos líquidos a base de turba, acondicionadores de suelo y proyectos de bioestimulantes microbianos y botánicos, especialmente diseñados para mejorar la tolerancia al frío y la recuperación ante fitotoxicidades.
El legado de Visión País
El encuentro en Laboulaye no fue un evento aislado. VISIÓN PAÍS se consolidó como un ámbito de reflexión profunda, demostrando que la innovación y la producción sustentable son pilares fundamentales para la Argentina que viene. Al celebrar una década del Guayacán, el evento dejó en claro que el camino hacia el desarrollo pasa por la adopción de tecnologías que respeten el ambiente y potencien la productividad.
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