Mariela Flores y Martín Sperani, padres de Joaquín, lograron que el Gobierno provincial tomara su bandera. La iniciativa equipara el acceso a la Justicia, brinda asistencia integral y busca terminar con la «impunidad» que sienten las familias.
Por Redacción Cadena Melodías | [05/02/2026]
La lucha incansable de una familia cordobesa que perdió a su hijo está a punto de convertirse en ley. Después de tres años de reclamos, reuniones y una exposición pública dolorosa pero necesaria, Mariela Flores y Martín Sperani lograron que la Legislatura de Córdoba tome cartas en el asunto y avance con un proyecto que reconocerá y ampliará los derechos de las víctimas de delitos graves. La futura norma, que llevaría el nombre de «Ley Joaquín» en honor a su hijo, marca un hito en la relación entre el Estado y las víctimas, prometiendo un acompañamiento que hasta hoy era inexistente.
De la tragedia personal a una causa colectiva
«Nosotros ya estamos en la impunidad, nuestro hijo quedó en la impunidad porque no va a tener justicia. Mi hijo no tuvo derechos, nosotros como familia no tuvimos derechos», expresó con crudeza y emoción Mariela Flores durante una entrevista en Cadena Melodías. A partir de esa dolorosa certeza, tomaron una decisión: no quedarse callados. Convertir su dolor en acción para que otras familias no tuvieran que enfrentar, además de la tragedia, el muro de la burocracia y la desprotección estatal.
Con el apoyo de un grupo de abogados comprometidos, comenzaron a «golpear puertas» en cada despacho oficial. «Le dijimos a los funcionarios: ‘Escuchanos, te vamos a plantear todo el proceso que nosotros tuvimos, y lo que te decimos es lo que te va a decir la otra víctima que venga'», relató Flores. Así, se convirtieron en la voz de un reclamo colectivo y postergado.
¿Qué establece el proyecto de «Ley Joaquín»?
El proyecto, que adapta la ley nacional de víctimas al Código Procesal Penal de Córdoba, se centra en equiparar la balanza de la justicia, hoy claramente inclinada, según los testimonios, hacia la asistencia del victimario. Las claves principales de la iniciativa son:
- Asistencia Legal Gratuita e Inmediata: «Muchas familias no tienen dinero para un abogado. Hoy, el abogado del Estado va primero al victimario. Nunca se les ofrece a las víctimas», denunció Mariela. La ley garantizaría patrocinio jurídico desde el primer momento.
- Acceso y Participación: Las víctimas o sus familias tendrán derecho a acceder al expediente, conocer el estado de la investigación y ser escuchadas en el proceso judicial, dejando de ser meras espectadoras.
- Acompañamiento Integral: Uno de los pilares más destacados. Incluye apoyo psicológico, médico y social, reconociendo que el hecho victimizante destruye múltiples aspectos de la vida cotidiana, incluyendo la pérdida del empleo y la salud.
- Presencia del Estado: La norma institucionaliza la obligación del Estado de estar presente «antes, durante y después», no solo en la instancia judicial.
«No es felicidad, es una caricia al alma. Este era el camino. Por ahí nos han dicho que estamos locos, pero hicimos un bien para Córdoba», reflexionó Mariela Flores.
Un camino que no termina con la ley
Para Mariela y Martín, la sanción de la ley es solo el primer objetivo cumplido. Aseguran que no se quedarán quietos. «Ahora vamos a actuar como fiscalizadores, que se cumplan esos derechos para las víctimas», anunciaron.
El segundo gran paso de su lucha es aún más ambicioso: continuar presionando para lograr la baja de la edad de imputabilidad y la modificación del Código Penal Juvenil. «Somos muchas víctimas en procesos con menores. El sistema es viejo y necesita actualizarse urgentemente», argumentó Flores, marcando que su activismo seguirá en la agenda pública.
La historia de Mariela Flores y Martín Sperani trasciende el hecho puntual. Es el relato de ciudadanos comunes que, desde el dolor más profundo, decidieron ejercer la democracia de la manera más directa: exigiendo, proponiendo y trabajando codo a codo con las instituciones para mejorarlas. Su legado, la «Ley Joaquín», promete ser una herramienta concreta de justicia y contención para cientos de cordobeses en el futuro. Una lucha que, como ellos mismos dicen, no devolverá a su hijo, pero ilumina el camino para que otros no caminen totalmente a oscuras.



