En una entrevista con Cadena Melodías, el Intendente Municipal de Laboulaye detalló los anuncios realizados, reconoció las obras en marcha pero alertó sobre las limitaciones municipales y los servicios básicos que preocupan a la ciudadanía.
Laboulaye, Córdoba. Luego de la histórica apertura de sesiones legislativas en la ciudad y la visita del gobernador de Córdoba, el Intendente Municipal Gino Chiapello realizó un balance exhaustivo de lo gestionado y los desafíos pendientes para la localidad del sur provincial. En diálogo con el programa «Sin Vueltas» de Cadena Melodías, el mandatario comunal brindó precisiones sobre las obras anunciadas, los proyectos que no recibieron luz verde y los problemas estructurales que afectan a los laboulayenses, como el abastecimiento de agua y el estado de la red cloacal.
Anuncios concretos y una gran deuda: el pavimento negro
Chiapello confirmó los anuncios realizados por el gobierno provincial durante su visita: la construcción de la Universidad Provincial, un nuevo colegio con orientación agropecuaria, la llegada de un mamógrafo para el hospital local y la inauguración de dos consultorios odontológicos. Para el municipio, se admitió un proyecto de reparación del sistema cloacal por 200 millones de pesos.
Sin embargo, el Intendente fue enfático al señalar la deuda más importante: «Habíamos presentado un proyecto de reparación del pavimento, sobre todo lo que es el pavimento negro, de 1.800 millones… y en ese sentido nos dejó 200 millones. Claramente no es lo que nosotros habíamos presentado».
El proyecto contemplaba la repavimentación de 29 cuadras críticas. La traba principal, según explicó Chiapello, es de capacidad operativa: «En lo que es pavimento negro, se necesita de una maquinaria, una logística, la cual no cuenta el municipio». La esperanza está puesta en que la maquinaria que trabaja en la repavimentación de la Ruta Provincial 4 pueda ser utilizada para la obra urbana.
Cloacas y agua: dos servicios básicos bajo presión
Más allá del reparo parcial financiado, Chiapello admitió que el sistema cloacal de Laboulaye «está muy deteriorado» y que una solución integral requiere una inversión «muy grande», difícil de cuantificar, por la complejidad de las tareas de excavación y recambio de cañerías a gran profundidad.
El otro tema crítico es el abastecimiento de agua potable. El Intendente confirmó lo que muchos vecinos viven a diario: «No llega la cantidad que se consume». Este déficit obliga a parar las bombas en ciertos momentos del día, afectando principalmente a viviendas de dos pisos y sectores altos de la ciudad. El problema es compartido con otras localidades de la región y, según lo expuesto por la empresa COTAC en una reunión reciente con intendentes, es un inconveniente de «transporte» del recurso, no de disponibilidad en la fuente.
Si bien COTAC planea una inversión a corto plazo (un tramo de acueducto paralelo para el próximo verano), Chiapello fue claro: «No es la solución integral al problema que hoy tenemos». La búsqueda de una respuesta definitiva requiere, según su visión, una mayor articulación con el gobierno provincial.
Un balance político: visibilidad de las problemáticas locales
Más allá de los anuncios concretos, el Intendente valoró el hecho de que la apertura de sesiones permitió «plantear a los legisladores… cuáles son las problemáticas, que las vean en primera persona». Esta exposición directa de las necesidades de Laboulaye, como el estado de las rutas y la distancia con los centros de decisión, fue destacada como un aspecto positivo del evento institucional.
Al ser consultado sobre su futuro político, Chiapello respondió de manera afirmativa sobre una posible reelección, cerrando una entrevista que dejó en evidencia los logros de gestión, pero sobre todo, los importantes desafíos en infraestructura y servicios que aún esperan solución para los vecinos de Laboulaye.
